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Has hecho mucho durante tu vida joven.
Has andado de mochilero por Europa, has hecho caminatas en
los Andes de Perú, has explorado la Península del Yucatán, y
mucho más. Y cuando llegas al punto de empezar una familia, el
miedo y la indecisión se turnan en atacarte y te preguntas,
"¿volveré a viajar algún día?"
La respuesta es ¡sí! Puedes gozar de
muchos más viajes emocionantes, y lo harás porque tú tienes
el espíritu de aventurero, y ser padre o madre no cambiará ese
aspecto de ti. No se puede negar que muchas cosas serán
diferentes, pero con algunas estrategias sencillas, podrás
combinar tus responsabilidades como padre o madre con la
necesidad de experimentar la aventura.
De hecho es importante que incluyas a tus
hijos en tus viajes de aventura por muchas razones. Es una
gran parte de ti, y les encantará conocer ese lado de Mamá,
Papá, y los demás adultos importantes para ellos. Además pone
un excelente ejemplo de la vida sana y el aprecio para la
naturaleza. ¡Lo que absorben de niños, les queda para siempre!
Y es una oportunidad fantástica para exponerlos a las
diferentes culturas, lenguajes y maneras de vivir que existen.
Lo primero es reconocer los verdaderos
cambios debidos a la vida con hijos y cómo afectan el tipo de
recorrido que escogen ustedes. Una vez que hayas aceptado que
no podrás cruzar el desierto del Atacama a pie, ni podrás
acampar durante un ventisco de nieve en uno de estos viajes
en familia, llegarán a un acuerdo cómodo. De verdad las
opciones son numerosas y variables, dependiendo de tu pasión y
deseo.
Una vez que hayan escogido un destino
considerando las necesidades de todos, con un poco de
creatividad podrán planear cómo disfrutar al máximo de las
oportunidades de deportes y descubrimiento en ese lugar.
¿Cuáles actividades podrán disfrutar junto con los chicos que
serán agradables para todos? ¿Qué quisieran hacer como pareja
o individualmente? ¿Cómo pueden compartir las
responsabilidades con los niños y a la vez disfrutar de un
paseo de medio día? ¿O turnarse de días?
Resulta esencial evaluar tus prioridades
en cuanto a actividades basado en lo que más deseas hacer. Lo
más seguro es que ya no será posible hacer todo. Para algunos,
esta verdad es difícil de aceptar, pero siendo un poco
flexible, ¡podrás disfrutar de excelentes viajes con la
ventaja de estar acompañado de tus seres más queridos!
El hecho de tener o no tener tiempo como
pareja dependerá mucho de tu filosofía y las decisiones
personales durante el viaje. De nuevo vemos que existen muchas
buenas opciones. Muchos de los hoteles respetados ofrecen
servicio de niñera muy seguro y de alta calidad. Si esto no te
parece, podrías considerar la posibilidad de invitar a los
abuelos a viajar. Otra opción popular para familias jóvenes es
de viajar con amigos en la misma situación con quienes podrían
intercambiar ratos cuidando a los hijos de los otros.
Es vital encontrar un buen balance entre
tiempo en familia, tiempo para la pareja, y tiempo de
exploración y aventura. Si eres buceador y viajas hasta
Cozumel sólo para nadar en la piscina, jamás te lo perdonarás.
Nunca se me olvidará la vez que nuestros hijos, cansados
después de un gran día en Sydney, se acostaron a las 7:00pm.
Esa noche nos encontrábamos atrapados en la habitación
comiendo comida fría en la habitación, mirando con anhelo al
puerto, y escuchando con envidia la música de la discoteca en
la calle abajo. ¡Nunca más!
La buena noticia es que hay maneras de
evitar el sentirse limitado. Si están viajando con niños y no
pueden salir con ellos, traten de disfrutar de una cena
romántica una vez que estén dormidos. Si están en un lugar
donde pueden cocinar, compren alguna comida especial y un buen
vino, y gocen de los momentos a solas. Si no existe la opción
de cocinar, pueden pedir servicio de cena a la habitación y
sentarse a comer afuera en el balcón.
Tal vez sólo relajarse con una pizza y
una película divertida al terminar el día será su preferencia,
pero lo importante es que hagan una decisión propia y bien
pensada para evitar sentirse atrapados y para que puedan gozar
la noche a la vez que acomoden las necesidades de sus hijos.
Los viajeros con niños con mucha
experiencia saben que siempre vale la pena estar preparado.
Para los que no están acostumbrados a pensar tanto en los
detalles de un viaje, esto será algo nuevo. Siempre habrá
oportunidades para actuar espontáneamente, pero planificar y
tener un buen ojo para los lugares y ambientes más apropiados
para la familia entera, les ayudará a pasar vacaciones más
placenteras y tranquilas.
No importa lo que hagan ni el lugar donde
visiten, el factor de suma importancia al viajar con niños es
el mantener una actitud de positivismo y paciencia. Tal vez te
tendrás que recordar cien veces al día que éstas son tus
vacaciones y que todos están aquí para disfrutarlas, pero es
esencial que éste sea tu paradigma. No se puede anticipar las
posibles situaciones estresantes que vayan a encontrar en el
extranjero, y sabemos que los niños son muy sensibles a los
sentimientos y el humor de uno. Dependerán de ti para saber
como reaccionar, y si tú te estás divirtiendo, ellos también
lo harán.
Cuando te encuentras con un taxista que
te quiere cobrar demasiado, o cuando se te estalla una llanta,
o cuando pierdas tu pasaporte, para el bien de todos, encarga
a una persona adulta positiva de entretener a los pequeños,
mientras el otro adulto soluciona las dificultades. En algunas
circunstancias será posible actuar todos juntos para mejorar
la situación, convirtiendo un rato preocupante en una
experiencia positiva.
Aunque cada viaje será único y cada lugar
nuevo ofrecerá sus propios asombros e idiosincrasias, tú
puedes viajar con niños y, a la vez, gozar al máximo. Acepta
los cambios necesarios de tu nuevo rol como padre o madre,
trabajen juntos para satisfacer las necesidades de todos,
continúen comunicando mucho, y sobre todo guarda una actitud
positiva. Tu experiencia como viajero sólo mejorará ahora en
familia. ¡Buen viaje!
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