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Así pues, durante todo un año, tu y tu mejor
amiga han estado planeando una aventura soñada a Costa Rica. Han pasado
muchas noches juntas, escuchando caer la lluvia fría por las ventanas
sentadas adentro saboreando un poco de vino y haciendo planes para las
aventuras tropicales que las esperan. Pronto, te dices a ti misma.
Pronto estaremos recostadas sobre la arena, descongelándonos bajo el
sol caliente y curativo, haciendo caminatas a través de los bosques
tropicales, y mirando a los magníficos hombres latinoamericanos.
Pronto.
Pero entonces tu amiga
abandona
los
planes. Ella te llama
una noche, cuatro semanas antes del viaje, y te dice que simplemente no
puede salir de su trabajo. Sorry.
¿Entonces que debes de hacer? Ya tienes tu
boleto aéreo y la reserva en el hotel, has perdido 3 kilos para lucir
en tu bikini nuevo y tienes aventuras imaginadas en tu cabeza que
simplemente las tienes que vivir.
Vete sola, Amiga. Eso es lo que debes hacer.
A mucha gente, especialmente a las mujeres, le da
miedo la idea de viajar a solas. Sé esto porque viajo sola con
frecuencia, y como un mecanismo automático, siempre me pongo nerviosa
antes de subirme al avión, sola, y volar hacía lo desconocido. Pero
siempre logro resolver mis dudas y miedos, siempre me subo al avión, y
siempre termino disfrutando de un rato fabuloso.
Vas a ver, el viajar a solas ofrece muchas
ventajas. Claro que suena asustante, o talvez muy solitario. Puede
incluso parecer peligroso. Pero mientras que te quedes con tu cabeza
bien puesta, puede ser una experiencia de gran recompensa. Hasta te
puede cambiar la vida.
En primer lugar, el hecho de que comienzas un viaje
a solas, no significa que viajarás siempre sola. Los viajeros se
reúnen por naturaleza como imanes. Estando en un país extranjero, te
destacas con tu ropa arrugada y tu botella de agua mineral, y lo más
probable es que visitarás a lugares frecuentados por otros viajeros, al
menos de vez en cuando. Ya sea conociendo las atracciones turísticas,
en las hosterías, o en los restaurantes que ofrecen granola y
panqueques de banano, te vas a encontrar rodeada de otra gente igual a
ti, haciendo la misma cosa que tu. Todas estas experiencias son parte de
tu aventura; conocer a algunas personas y después volver a toparte con
ellas aquí y allá, hacer amistades nuevas y rellenar tu diario con
direcciones desde el mundo entero, y aprender más sobre diferentes
culturas y países de lo que imaginabas posible.
Otra ventaja de viajar a solas es la plena
indulgencia en la libertad, pura y preciosa. Estás experimentando de
excitante, tierra extranjera; y puedes hacer lo que tu deseas, cuando
sea que tu deseas, y con quienquiera que tu deseas. Te puedes reunir con
otros viajeros esperando al mismo autobús, o te puedes sentar sola.
Puedes aceptar una invitación para andar en bicicleta de montaña por
una semana en un área que nunca habías escuchado antes, o puedes
quedarte en un café mirando a la gente durante todo el día. El hecho
que andas sola es tu boleto de entrada y salida a los círculos y las
circunstancias sociales con facilidad, sin razón para dudar, solo
siguiendo a la corriente y tomándolo a como viene. Y ésta, damas y
caballeros, es otra parte muy importante de tu aventura; el permitir que
la vida suceda, en vez de siempre intentar a controlarla y el ser
presente y consciente en el momento.
El viajar a solas también te puede ayudar en
conocer a la gente local, definitivamente una de las partes más
agradables de cualquier viaje. Créame, si sales a caminar a solas en
cualquier pueblo, en algún momento alguien te va a acercar y te va a
invitar a tomar café, a cenar en su casa, o a conocer su familia.
Quién sabe, ¡de pronto te puedes encontrar en la boda del primo de
alguien, rodeada por los 450 extranjeros más agradables que jamás
habías conocido! Una persona viajando sola es simplemente más fácil
de conocer que un grupo grande y ruidoso; y si te interesa realmente
conocer una cultura (que debe ser un hecho), viajando a solas puede
ayudarte en hacerlo.
Pero aparte de todas las ventajas sociales
fabulosas, quizás uno de los mejores aspectos sobre viajar sola es que
te enseña algo sobre tu maravillosa ser misma. Así es, queridas
aventureras, el viajar a solas te lleva en un viaje entre-mundos que al
fin se conduce directamente a ti misma. Allí no hay nadie quien hará
tus decisiones, nadie quien te reafirme que hiciste lo correcto, nadie
para culpar, y nadie a quien quejar en la 12ma hora de un viaje en
autobús. Tu haces tus propias decisiones basadas en tu ingenio e
instinto agudo; y tu tienes que vivir con estas decisiones, incluso si
terminas sin querer en una terrible ciudad fronteriza donde te escondes
durante todo el día en tu habitación esperando al próximo bus para
sacarte de ese infierno. Sobrevivirás los tiempos difíciles, y te
aplaudirás durante los tiempos buenos. Aprenderás a depender de ti
misma, a escuchar a ti misma, y a respectarte tu misma y regresarás a
tu casa más fuerte, más segura de ti misma, y mucho, mucho más sabia.
¡Es asombroso como aprendas a quererte a ti misma cuando eres la única
a quien tienes!
Entonces, ¿ya estás lista para irte? Bueno, antes
de subirte en ese avión solita, recuerda bien por favor que debes de
tomar precauciones, y que siempre debes de mantener contigo tu ingenio.
Claro, el viajar a solas es divertido y lleno de aventuras, pero
solamente cuando es seguro. Incluso antes de salir del hogar, haz una
buena investigación, aprende sobre los posibles peligros en el área
que vas a visitar y sobre las actitudes hacia mujeres dentro de esa
sociedad. Simplemente dicho, existen mundos donde ni las más atrevidas
viajarían a solas. Muchos de los guías sobre viajes ofrecen un cierto
consejo en cuanto a lo que se puede esperar como mujer viajando sola en
un país específico, pero para la información de primera mano de la
gente que ha estado recientemente allí, métate en internet y consulta
los foros de mensajes de viajeros por ejemplo,
Lonely
Planet.
Pero no te asustes. Solo seas la mujer inteligente
que eres. Hay un planeta entero para que lo explores y del cual puedes
aprender, y no tienes que esperar al perfecto compañero para empezar tu
aventura. Recuerda, una de las partes más difíciles de viajar sola es
solo subirse a ese avión. Pero cuando aterriza después de demasiadas
horas agotadoras, es todo un mundo nuevo, querida.
Un nuevo mundo maravilloso. Entrégate.
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