
Poza
La Becerra, Cuatro Ciénegas, México
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El Oasis De Cuatro Ciénegas:
Una
Vista Desde Abajo
Entre tallos de lirios acuáticos, un pequeño
pato bucea. De repente, sale a la superficie y en un instante
llega al otro lado de la piscina cristalina. A la distancia,
la inmensa y majestuosa cordillera Sierra Madre Oriental rodea
el valle del desierto de Cuatro Ciénegas. El valle
de arena blanca se decora con un césped robusto que
ama la tierra salada, cactos, yuca y flores blancas del sotól
que llegan a 3 metros de altura. En medio de este paisaje
magnífico se encuentran los oasis azules inesperados
en el centro de uno de los desiertos más grandes de
América del Norte. Aunque parezca inverosímil
bucear con snorkel en el desierto Chihuahuense, cuando las
condiciones están buenas, el agua es cristalina, clara
y justo la temperatura de un baño, con un corriente
fresco ocasional.
En 1994, Cuatro Ciénegas fue declarado una área
de protección y conservación por el gobierno
mexicano ya que consiste de un ecosistema asombroso que contiene
peces, tortugas, y plantas únicos en el mundo. El acceso
a las más de 200 pozas está limitado, con la
natación permitida solamente en dos de ellas, La Becerra
y Las Playitas. La Becerra está situada al lado de
la carretera y es popular entre nadadores locales que revuelven
la arena del fondo los fines de semana, reduciendo la visibilidad.
Sin embargo, en su extremo norteño, la poza tiene un
cuello estrecho, de aproximadamente 5 metros de largo y 1.5
metros de ancho forrado como un túnel con follaje.
Este callejón conduce a otra extensión de agua
menos conocida, dando a La Becerra la forma de una barra de
pesas.
El agua aquí llega hasta 4 metros de profundidad,
y la visibilidad puede ser tan buena como de 20 metros, especialmente
bajo el sol del mediodía. En sus partes más
profundas, hay corrientes de agua que entran a La Becerra
de un sistema más grande de agua subterráneo,
creando fuentes de conchitas blancas minúsculas de
caracol mezcladas con guijarritos negros. En algunos lugares,
los borbollones son tan fuertes que pueden lanzar las conchas
y los guijarros hasta más de un metro del fondo. En
otros lugares, el buceador puede mirar la arena revolverse
en los borbollones de tal modo que parece un pequeño
crisol de agua en ebullición.
Las Playitas es una poza más grande con una superficie
de 6 hectáreas y una profundidad de 6 metros y playa
de arena muy amplia. Los visitantes deben conducir unos 14
kilómetros sobre un camino de yeso típico de
este valle. Como no llega mucha gente el lugar es ideal para
los que buscan la soledad en la naturaleza. La temperatura
en esta charca es mucho más fresca que en La Becerra.
Hace varios años, la revista National Geographic hizo
un reportaje en el área, llamándola "Un
Acuario en el Desierto Mexicano". De hecho, las
variedades de cichlids abarcan muchos de las 16 especies de
los pescados de agua dulce encontrados en el área (ocho
de los cuáles son únicos al valle). Así
que uno buceando realmente puede sentir como si estuviera
dentro de un gigante acuario casero.
Recientemente, un grupo de científicos italianos,
mexicanos y americanos ha estado explorando el sistema de
cavernas y de canales, y la
investigación
científica en el área sigue en curso. Los
geólogos quisieran descubrir la fuente del agua que
alimenta las pozas en el valle. Los grupos ambientales locales
son muy orgullosos de la belleza y las cualidades especiales
de estos oasis y trabajan seriamente. Sin embargo, esta área
sigue siendo casi desconocida por turistas, fuera de la gente
que viaja por el camino entre los estados norteños
de México.
Cuatro Ciénegas funciona bien como base para viajeros.
Hay algunos hoteles cómodos y limpios en el pueblo
y la gente es abierta y amable. Los sábados hay un
baile en el disco de la plaza y se escucha música alegre
en muchas de las taquerías y tiendas cada día,
durante todo el día. Una sorpresa agradable es la existencia
de una industria de vino local. Una compañía
llamada Ferriño hace una versión buena de vino
tinto dulce estilo oporto, y uno puede comprar la botella
por alrededor de US$5.
Fuera de eso, los recursos para viajeros son básicos.
Buceadores necesitarán llevar su propio equipaje, igual
como los que desean acampar. Por unos US$4, los vigilantes
permiten las tiendas de campaña en la playa al lado
las dos pozas la Becerra y Las Playitas. Hay cuartos de baño,
duchas y parrillas en la Becerra y es posible bañarse
en la charca de noche.
Los 180,000 hectáreas de la región protegida
del desierto en Cuatro Ciénegas tienen mucho que ofrecer.
Hay un área de dunas de arena blanca llamada Los Arenales,
que puede ser visitada con un guía local de la autoridad
del turismo. Estos mismos guías también conducen
caminatas en las montañas cercanas donde incluso hay
algunas cuevas para explorar y rocas para escalar para los
que traen su propio equipaje.
Viajando del norte, la ruta por tierra desde Del Río
o Eagle Pass, Texas toma aproximadamente cuatro horas sobre
carreteras de muy buen estado-algunas están en mejores
condiciones que las del otro lado de la frontera. Para los
que están viajando dentro de México, Cuatro
Ciénagas se encuentra a menos de tres horas de Torreón
y también de Monterrey.
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